Ahora que ya tengo cierto bagaje, llevo desde el 2009 como taxista y aunque considero que con un año ya sabes todo que tienes que saber, el tiempo y la experiencia te dan otra perspectiva de cómo afrontar la profesión.
Considero que con un año ya sabes todo de la profesión porque los primeros meses vas, como se dice coloquialmente, a saco.
Empiezas con muchas deudas, quieres trabajar mucho, para saldar deudas y que te quede algo, aprender mucho, calles, atajos, donde salen los servicios buenos y como tratar a los clientes, a las operadoras de radiotaxi y a los compañeros. Todo eso en un año ya lo sabes, es más, con el tiempo hasta lo vas dejando un poco de lado. El otro día un compañero de 30 años de profesión me decía que se le están olvidando calles.
Aquí hay muchas formas de trabajar y todas son válidas. Hay quien "solo" se alquila en la estación, el que solo sabe "trillar" (no para en ninguna parada) y todas pueden ser válidas.
Recuerdo que con el primer taxista que hablé, me sacó una servilleta y me expuso todos los gastos que acarrea tener un taxi y todo lo que tenía que tener en cuenta. Salí deprimido - ¡hasta los horarios de cierre de los bingos!
A día de hoy no me sé ninguno, lo que demuestra que cada uno se puede buscar las habichuelas a su manera. Eso sí, lo que no sabes cuando empiezas, ni cuando llevas un año y lo aprendes con la experiencia porque nadie te lo dice es que lo más importante que uno tiene que saber para ser taxista es gestionar su tiempo. Saber establecer una raya que separa la linde donde llega tu tiempo de trabajo, tu tiempo de ocio, tu tiempo de familia, tu tiempo de salud y deporte y tu tiempo de amigos y ocio. Si el trabajo es importante, el resto de ámbitos de la vida también lo son. Es en este aspecto donde he visto fracasar a más compañeros.
Un día, un compañero me decía que aquí siempre hay que hacer una hora más. Los días que hay poca faena por completar el cajón. Y los días que hay mucha por aprovechar la demanda.
Trabajar aquí es el único secreto, pero no es lo único, así que establecer un equilibrio entre laborar y descansar resulta básico. He visto compañeros chafar tres coches por, a mí juicio claro, falta de descanso.
También conocí a un mozo que lo dejó por querer ver crecer a sus hijos, y como no, no faltan ejemplos que no terminan bien por un exceso de ocio, exceso de vida alegre.
Lo que, a priori, puede parecer una ventaja, el hecho de que nosotros mismos nos marquemos nuestro propio horario, en muchos casos se convierte en un caramelo envenenado que los acaba matando. Ojo, no estoy diciendo que todo el mundo tenga que trabajar de siete a tres, hay quien trabaja de tres de la mañana a tres de la tarde y le va de lujo.
Muchos clientes y mucha gente me preguntan sobre el trabajo de taxista, les diría que lo más importante es encontrar el punto de equilibrio donde puedas satisfacer todas las facetas de la vida.






