España hacía su debut en el mundial 2026. No fue un servicio sino una avería lo que me trajo a Palencia.
Tras hacer un estudio de mercado sobre los posibles talleres que me podían arreglar este tipo de avería, descartando la propia casa Kia, que no repara, sino sustituye todo el conjunto por 10.000 euros y otros talleres nacionales por diferentes motivos, entendí que la mejor opción era venir a Palencia.
Ancha es Castilla. Se pierde la vista en el horizonte viendo campos de cereal en la meseta castellana salpicados por alguna carrasca antes de llegar a Palencia, y en Palencia un Cristo en lo alto de un cerro domina el paisaje. Es el tercero más grande del mundo; una calle Mayor bellísima, apenas hay 4 franquicias, sigue conservando su personalidad, y un ritmo muy lento, donde el tiempo pasa cadencioso y sin pensar no es Soria, es Palencia. Un paseo por el río Carrión antes de desembocar en el Pisuerga, con cada caña una tapa y un taller claro. Autocentro.No venía muy convencido porque el diálogo que tuve con ellos en la llamada fue de 20 segundos, lo que me costó decir avería coche eléctrico y me dieron cita.
Al llegar lo entendí todo, después de tomarme los datos, se montaron en el coche para comprobar el ruido y me explicaron que tuvieron un primer cliente, un cliente habitual que les vino con la avería y se molestaron en abrir la caja, estudiarlo y ver si tenía solución. Es una especie de caja de transmisión y son unos rodamientos y unos engranajes los que dan el problema.
No solo no lo arreglan sino que lo mejoran. Lo que vienen siendo mecánicos, no cambia piezas. Donde otros no pasan de cambiar culatas que no duran un mes, esta gente ha puesto Palencia en el mapa entendido la mecánica del coche eléctrico, un taller de toda la vida, utilizando la astucia y aplicando conocimientos y ganas. Recibe clientes de toda España, la mayoría taxis. Antes que el mío, arreglaron el Kia de un compañero de Jerez.
En otros países la necesidad agudiza el ingenio y si no tienen una pieza se la inventan. Aquí no ha sido la necesidad, más bien creo que una mezcla de orgullo, pasión por el trabajo, profesionalidad y vocación de servicio lo que les llevó a abrir este nicho de mercado. Atienden al teléfono y te explican personalmente el proceso de reparación, el tiempo y el coste. Algo tan sencillo como esto resulta muy difícil de encontrar.
Me lo terminaron antes de lo acordado y me dejaron llena la carga de la batería. Nunca tuve a Palencia como un destino al que visitar, pero la experiencia me deja un gran sabor de boca, muy recomendable el taller, Autocentro y la ciudad.


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