domingo, 19 de mayo de 2019

Los mejores clientes

Siempre digo que nuestros mejores clientes son los ancianos.

No sé si llamarlos así les resulta despectivo y tendría que referirme a ellos como gente de la tercera edad, de la cuarta o personas con mucha experiencia. El caso es que siempre se aprende de ellos, y en algún caso, dan lecciones de vida para hacernos reflexionar.

El caso es que una tarde recogí a un cliente para llevarlo a hacer el tratamiento de diálisis. Un señor de unos 80 años. Me comentó que se había cambiado el turno porque por las mañanas tenía muchas cosas que hacer: la compra, la comida…y ¡¡aprender inglés!! y es que "uno nunca sabe cuando lo va a tener que utilizar" - comentaba.

A los pocos días me alquilé con otro señor para llevarlo a un centro de salud.

-Llevo una semana sin poder salir a la calle de lo que me duelen las piernas - me contaba mientras me vino a la cabeza el caso del señor anterior.

Se lo conté, tratando de animarlo, y me dijo que tenía 82 años y era el secretario general de una ONG en Aragón y que por eso sentía no poder andar.

Todos mis respetos a nuestros mejores clientes.

Taxi mayores


lunes, 7 de enero de 2019

Taxista de pueblo

Taxi Castiliscar

Ahora está de moda tener pueblo.

Todo el mundo tiene uno y el que no tiene, se apega a uno.

Cuando yo llegué a la capital, hace casi 20 años esto no era así. Era casi como Paco Martínez Soria bajándose del 600. Teníamos que aguantar las típicas bromas de si teníamos gallinas por las calles y todo eso, pero se llevaba bien.

Los pueblos se desangraban poblacionalmente pero a nadie parecía importarle.

La despoblación había empezado ya en los años 60. Ahora casi no quedan ni los que llevan las tierras, pero las administraciones se llenan la boca diciendo que invierten mucho dinero para resucitar el medio rural. Como al agente Camarena en Narcos México, que le inyectan morfina, conscientes de que está clínicamente muerto, para mantenerlo con vida. Mi madre cerró la tienda en 2.002. Cuando bajó la persiana, la administración ya no estaba.

Admiro mucho a la gente que elige la vida en el pueblo buscando un día a día más tranquilo. Siempre son bien recibidos y se les quiere como a uno más.

A las administraciones salvapueblos, no se molesten en mandar a nadie al entierro, porque no irá ni el difunto.

Tampoco son bienvenidos los pijos que van a hacer fotos a las gallinas por la calle y vuelven furiosos porque no las han visto y no tenían wifi en el bar.

En la ciudad, pocas cosas hay que la identifique más y que sea más urbana que los taxis. Sin embargo, el mundo del taxi se nutre muchísimo de gente de pueblo.

De mi zona estamos pocos, pero de la zona de Belchite son multitud. Se cuenta que Moneva tenía más taxistas que habitantes quedaban en el pueblo.

En Madrid a los taxistas de pueblo los llaman “de provincias” y eso que nadie es de Madrid ahí.

Empatizo mucho con el paisano que sube y dice:

 – ¡¡Me cagüen lava, que esto ha crecido mucho tu!!

Le digo tranquilo, aquí todos somos de pueblo.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Cobrando ... en especie

Esta mañana me ha ocurrido un hecho curioso.

He recogido a un señor en la avenida Goya, y lo he llevado a la calle Mayor.

Una vez en el destino, el importe de la carrera son un poco más de 6 €.

Para mi sorpresa, el señor me dice que no me puede pagar, y que tengo dos opciones: darle el número de cuenta, o cobrar en lotería.

El número de cuenta no me fío de darlo, y además no me da ninguna garantía de que me vaya a realizar el pago, por lo que ha empezado a sacar participaciones de lotería, y para no perder más tiempo, he aceptado este pago en especie. Espero que si toca, la Hermandad de la Piedad de Morata de Jalón me pague, y consiga cobrar el servicio de hoy.


Taxi Lotería

domingo, 18 de noviembre de 2018

Sinvergüenza

Taxi

Me  gustaría  saber  quién  eres  para  decírtelo  a  la  cara.

El  otro  día  me  paró  una  mujer  en  el  Paseo Teruel. Iba  con  un  carro  de  la  compra  y  su  hija  invidente. Bajé  a  meter  el  carro  al  maletero, pero  no  hacía  falta  ya  que  solamente  montaba  la  hija.

- A  Echegaray,  a  la  ONCE - me  dijo.

A  mitad  de  camino  me  doy  cuenta  de  que  no  había  encendido  el  taxímetro. Al  llegar  a  destino  me  marcaba 3  euros.

- Se  cobre  4,50 €,  que  es  lo  que  me  suelen  cobrar  todos  días - me  dijo  la  cliente.

- No  se  preocupe,  ha  sido  culpa  mía,  no  pasa  nada - contesté.

Seguimos  hablando  mientras  rellenaba  el  recibo  y  me  dijo  que  por  ese  recorrido,  en  agosto,  que  no  hay  circulación  a  esas  horas,  un  compañero  le  había  cobrado  8,90 €.

Hay  que  tener  cojones  para  aprovecharse  de  un  invidente  para  robarle  4  euros. Por  culpa  de  cuatro  como  éste  ponen  mal  nombre  y  dejan  en  mal  lugar  a  todo  el  sector.

Ya  tenemos  bastante  problemas  como  para  que  nosotros  nos  peguemos  tiros  en  los  pies. 

jueves, 2 de agosto de 2018

Carreras

Carrera taxi

Nuestro oficio consiste en llevar a gente de un sitio a otro, lo que llamamos hacer carreras, aunque éstas no siempre sean de lo más convencionales.

Una Semana Santa que bajé a Andalucía con mi mujer, fuimos el domingo de Ramos a ver la procesión a Cabra.

No conocía el pueblo y fui dando vueltas para aparcar hasta que vi una parada de taxis vacía. No lo sabía pero las procesiones salían a 20 metros.

Era el centro del pueblo.

A la vuelta, después de todas procesiones y del vermú, nos estaban esperando tres personas en la puerta del taxi.

Eran tres internos de un psiquiátrico.

Mientras les explicaba que era de fuera y que no les podía llevar a ningún sitio, ya los tenía dentro del coche. Así que les pregunté si conocían la ruta y accedí a llevarlos, por suerte coincidía con mi camino de vuelta. Por supuesto que no les cobré.

Otro día, quedé con José Luis, un amigo del pueblo.

Lo recogí por vía Hispanidad y bajábamos a la avenida de Valencia de tapas.

Al pasar por la puerta del Hospital Clínico, veo que la parada está vacía y hay un cliente esperando.

Entonces le digo a mi amigo: "di que eres mi primo y vas aprendiendo que así lo cojo".

Como la tarde entera que estuve trabajando con Félix, un compañero, soltero, cincuentón que es tan grande como buena persona y que le gustaba el bar tanto que hacia mas horas ahí que en el taxi.

Yo lo conocía del bar, que también me gustaba. Una tarde, tomando un café, él estaba de fiesta y no tenía partida así que le invité a patrullar conmigo y así “aprendía” algo. Las risas y el buen humor estaban garantizadas.

Otra tarde iba liado: había quedado con mi cuñado en Puerto Venecia, que estaba ahí pasando la tarde al cuidado de mi hija y después me  tenía que ir a por la mujer para ir a cenar, y por supuesto, siempre con prisas.

Estando metiendo a Irene en el coche, en frente de una gran tienda de deportes, se acerca una señora china, y me pregunta si me desalquilaba.

- No, no. _ le dice mi cuñado.

Al oírlo, levanté la vista y le pregunté a dónde iba.

Me daba tiempo porque era a la estación, la señora, resultó ser la responsable de Xiaomi en España y estaba encantada de coger a tiempo el tren y de ir en la parte de atrás con Irene.

sábado, 27 de enero de 2018

Lolita


Un día, por vísperas del Pilar, fui a recoger un servicio y cogí a Lolita, …o ¿era Rosario?

Bueno, es igual, siempre las confundo. Iba hablando por el móvil acerca de la enfermedad que acababa de enviar a la UVI a Antonio Carmona. Y ahí estaba yo, enterándome antes que nadie.

Y es que por el taxi pasa gente muy interesante.

Esa mismo día llevé al ave a una clienta de Zaragoza que vivía en la Línea de la Concepción y trabajaba en Gibraltar. Resulta que era la directora informática de Bwin. Me pareció una persona superinteresante y un trabajo apasionante. Me enteré, por ejemplo, que en la Romareda, en todos los partidos hay dos personas en la grada trabajando para ellos como informadores.

Por la tarde, recogí en el lugar del crimen a un periodista que buscaba información acerca del asesinato por parte de un radical de ultraizquierdas, de un señor que llevaba tirantes con la bandera de España.
Yo podía tener la misma información que cualquier zaragozano en esos momentos, pero el periodista no hacía nada más que preguntarme. Parece como si los taxistas fuéramos una fuente de información inagotable.

Como veis, en el taxi, todos los días hay función, y con protagonistas de todo tipo.

Esta, no necesariamente ocurrió el mismo día, pero sí con esos  protagonistas, como en la función de Lolita…o ¿era Rosario? Bueno, es igual.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Pegatinas

Mucha gente se sorprende, y con razón, de la cantidad de pegatinas y pingos que llevamos en un taxi.

Voy a explicarlos porque la mayoría son obligatorios y son de cierta utilidad para el cliente. La verdad que estamos excesivamente controlados por la administración, pero eso ahora se ha convertido en un signo de distinción frente a la “competencia”.

    Información taxi
  • En la luna trasera la viñeta con el número de licencia, el día de fiesta y los días de refuerzo. Además de la del número de teléfono de Radio taxi cooperativa 976 75 75 75

  • En la del copiloto una pegatina de las tarifas actualizadas y de los suplementos que se aplican. 

  • Desde el año pasado la de la revisión anual del taxímetro, que para el cliente en general no supone mucha información.

  • En un lugar visible dentro del coche hay que llevar una chapa con el número de licencia, el modelo de coche y la matrícula para poder ser identificados. Además la de prohibido fumar, prohibido beber, uso obligatorio de cinturón y uso obligatorio de maletero.

  • Como cualquier vehículo llevamos la pegatina de la ITV, que la pasamos anualmente si es nuevo y semestral si tiene más de 5 años.

  • Gracias a un compañero tramposo de una ciudad céntrica, estamos obligados a llevar aparte de un precinto en la capilla y otro en el taxímetro, un tercero en el salpicadero que coja el cable de frecuencia.

A todo esto hay que sumar la emisora y el tablet del radiotaxi, el que lleva GPS, aparte del libro de reclamaciones, reglamento y montón de papeles, licencias, permisos etc q nos ocupan la guantera al completo.

Por si todo esto fuera poco acabo de poner la más bonita de todas, la que mas a gusto llevamos, el motivo de los madrugones y las noches en vela: la de mi hija Irene que acaba de cumplir ¡4 meses!