Dicen que días de mucho, vísperas de nada...y los días posteriores tampoco añadiría yo.
La noche del viernes 3 de enero no se presentaba muy halagüeña en términos de trabajo y doy fe de que así era.
Me costó mucho coger la primera carrera, una subasta en Las Fuentes. La calle era un tramo en un sentido, y otro en el otro, así que por no tardar más en llegar al servicio, que ya me llegó con retraso, decidí recorrer un tramo marcha atrás.
En ese momento no lo sabía, pero ese detalle hizo que el cliente empatizara conmigo.
De aspecto rudo, grande, complexión fuerte, calvo con perilla y gabán de borreguillo hasta la rodilla.
Omitiré datos pero iba a un barrio a las afueras. Hasta mitad de camino no abrió la boca, y lo hizo para preguntar si había algún control de alcoholemia.
- Hace poco me pararon a mí, iba hasta el culo y me fugué - me dijo.
Antes de entrar en detalles, esto me recordó a lo que le pasó a José Manuel, un compañero con el que desayuno todos fines de semana.
Un sábado, estando parado dejando a clientes, unos borrachos estamparon el coche contra él. No lo vieron, por suerte no hubo consecuencias personales aunque los daños en el coche fueron importantes.
Al sábado siguiente, José Manuel, observó a unos borrachos cogiendo el coche y dio aviso a la policía. Enseguida los localizaron y les dieron el alto.
No sé qué cable se debe pelar en ese momento para decidir emprender una huida. Seguramente uno que está al lado del que se pela cuando decides conducir borracho. Puente de los gitanos, calle Sevilla, paseo Ruiseñores en dirección contraria para acabar, rompiendo la valla, sumergido en el canal.
Al igual que éstos, mi cliente también salió en la prensa, me seguía contando mientras renegaba de la policía. Vio el control pasando el puente de Hierro y decidió echar marcha atrás y huir, hasta arriba de todo. Me acorralaron y me detuvieron a punta de pistola, me hicieron hicieron sentir como un criminal, me explicaba.
Desde aquí agradecer a las fuerzas y cuerpos de seguridad que nos quiten a estos tipejos de la circulación.
Cómo me dijo el cliente, que valga bien.
